«Lo que hemos hecho de forma novedosa es desarrollar un concepto que se conoce como ‘coste de no actuar’. Si al final un proyecto de economía circular no se ejecutara -a pesar de su viabilidad- quedará constancia de que no se trata de una decisión neutral. es decir, tendrá consecuencias muy negativas para la sociedad. Además, estos costes serán debidamente cuantificados. Al final es un mecanismo de sensibilización para la promoción de proyectos de economía circular «. Son palabras del catedrático Francisco Hernández, director de la Cátedra de Transformación del Modelo Económico de la Universitat de València y del Grupo de Economía del Agua, sobre el proyecto europeo ‘Guardian’.

Dirigido por Hernández, este proyecto se desarrolla en el bosque de La Vallesa, en el Parque Natural del Turia, con el objetivo de aumentar su resiliencia al fuego a través del uso del agua regenerada. La iniciativa cuenta con la subvención de la Unión Europea y está liderada por los ayuntamientos de Ribarroja y Paterna, así como para Hidraqua, Medio XXI, Cetaqua, la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y la Universidad de Valencia (UV). Según explica el director de la Cátedra en esta información en iAmbiente, , uno de los objetivos del proyecto es la replicabilidad: «hay zonas que están en circunstancias más o menos similares y esta experiencia debería servir para una implementación mucho más fácil. Por tanto , también nos dedicamos a la construcción de una guía o plan de acción que multiplica exponencialmente el valor de las actuaciones del proyecto ‘Guardian’ en otras regiones con problemáticas similares «.

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