Durante las últimas décadas la escasez de un recurso básico como es el agua se está acentuando en muchas áreas territoriales como la Comunitat Valenciana, lo que representa graves efectos sobre nuestro medio ambiente y nuestra economía. Además, según las previsiones actuales la demanda mundial de agua excederá los recursos disponibles en un 40% en 2030. Por ello, aparte de adoptar medidas de eficiencia hídrica, conviene abordar la reutilización de las aguas residuales tratadas como un medio seguro y viable de aumentar el suministro de agua reduciendo la presión sobre unos recursos hídricos ya sobreexplotados.

Se exige reconsiderar nuestro enfoque tradicional sobre el consumo de agua para adoptar nuevas estrategias que posibiliten que este recurso vital sea reutilizado al máximo. Este cambio de paradigma supone avanzar hacia un enfoque de economía circular en que las aguas residuales ya no son vistas como desechos, sino como un recurso valioso en un contexto de escasez de agua. Una combinación de regulaciones, incentivos y la intervención de todos los actores implicados será clave para transformar los criterios de gestión de los recursos hídricos.

A su vez, la reutilización del agua en la agricultura también contribuye al reciclaje de nutrientes promoviendo un menor uso de fertilizantes químicos. Estos efectos se muestran especialmente relevantes en el caso de la Comunitat. Por todo ello, la promoción del sector de la reutilización de las aguas residuales tratadas, debería contar con un especial protagonismo en el marco de la economía circular.

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