El director de la Cátedra de Transformación del Modelo Económico de la Universitat de València, Francesc Hernández, ha presentado recientemente el informe «Análisis de la Capacidad de Tratamiento de Aguas Residuales en el Área Metropolitana de València». Un estudio que cuenta con el patrocinio de la Consellería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica.

De este documento se puede concluir que la transformación de las actuales depuradoras camina hacia su conversión en instalaciones de optimización de los recursos hídricos. Así, se pueden adaptar a las condiciones cambiantes como las previsiones de caudal y otras de tipo climático o demográfico.

Hernández ha apuntado que «el estudio pone de relieve la importancia que tiene la eficiencia de los recursos en los procesos tratamiento y reutilización de las aguas residuales. De este modo tenemos un modo seguro y viable de aumentar el suministro de agua, reduciendo la presión sobre unos recursos hídricos que ya están sobreexplotados «.

En cuanto al impacto que tienen estas prácticas en la sociedad, el también catedrático de Economía Aplicada remarcó que el buen funcionamiento de las depuradoras «no es sólo importante para el bienestar de las sociedades sino también el de los ecosistemas». Por eso ha insistido en la idea de apostar por la economía circular como «nuevo modelo a seguir, huyendo del cortoplacismo, porque la ineficiencia no es neutral, tiene costes».

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